VOLVER…

A veces, las revelaciones llegan de un modo sorprendente. Llevo todo el día comiendo compulsivamente. Ésa es mi manera casera de luchar contra la ansiedad. Llevo todo el día comiendo porque no quería hacer algo. No quería coger el teléfono para llamar a mi padre y decirle que vuelvo a Girona (de momento, definitivamente). Y que vuelvo a su casa, a la casa paterna (aunque no sea la misma, físicamente hablando, de la que salí) y a la que juré (cual Scarlatta O´Hara moderna) que jamás volvería.

¡Qué cosa más curiosa es la vida! Siempre consigue que te tragues tus palabras más duras.

Al final, no ha ido tan mal como esperaba.

A veces, es una ventaja que las personas no sepan manejar sus emociones. A mi padre basta que le hables con franqueza, basta con que le muestres tus sentimientos para que se ponga nervioso y no sepa qué decir. Sé que nunca lograremos entendernos. Que él nunca conocerá los motivos por los que yo hago las cosas y yo tampoco entenderé nunca el por qué de las cosas que él hace.

Pero ya casi puedo decir que no me importa. La mujer que vuelve a casa ya no es la niña pequeña que ha malgastado casi toda su vida buscando la aprobación de papá. Ya sé que no estoy en este mundo para cumplir sus expectativas. Ni él las mías.

Cada uno tenemos nuestro propio destino y nuestro propio camino que recorrer. Él ya ha elegido el suyo. Yo sigo eligiendo el mío.

Y de momento, nuestros destinos se vuelven a juntar.

Y hoy, cuando se lo he comentado ha dicho una cosa muy bonita.

Cuando le he preguntado qué opinaba de mi vuelta a casa con desconcierto en la voz me ha preguntado que qué quería que me pareciese. Que era mi padre. Que mientras él pudiese tendría que hacer lo posible para protegerme. Y que allí siempre tendría mi casa.

No he tenido valor para decirle que yo ya no necesito que nadie me proteja.

Y menos un padre que nunca supo cómo hacerlo.

Lo único que yo siempre he querido de él es que me quisiese. Que me quisiese tal y como soy.

También hoy, en esa misma conversación, he descubierto que sigue sin hacerlo.

Y que tendré que aprender a vivir con eso.

5 comentarios (+add yours?)

  1. Rosa
    may 21, 2012 @ 13:56:31

    mmmm….yo sí creo que nos quiere, en algún rincón, de aquella manera, sin demostrarlo, pero algo, o almenos eso quiero pensar para no odiarlo.

    Responder

    • nekanegi
      may 22, 2012 @ 11:00:00

      Sí, supongo que él cree que eso que hace es querer… y si no lo sabe hacer mejor… Yo intento no juzgarlo. ¿Quién soy yo para saber por qué hacen las personas las cosas que hacen? Quiero creer que si supiese hacerlo mejor, lo haría… Además, yo no quiero seguir anclada en el pasado, recordando lo que pudo haber sido y no fue. No lo hago por él, lo hago por mi. Para no seguir añadiendo dolor al que él (inconscientemente o no) ya ha causado. Besitos, hermanita.

      Responder

  2. ya sabes quien soy..............
    may 21, 2012 @ 16:53:46

    jodeeeeeeer pues claro!!! yo que por suerte o desgracia lo he conocido y que ahora tengo un criterio muy diferente de cuando lo traté…..pienso que dentro de su no saber hacer,es padre. que es un poco capullo?……..si! pero es como es!seguramente porque no es feliz consigo mismo , por todo lo que habrá pasado en su vida,por todo lo que pudo hacer y no hizo,.siempre será vuestro padre y eso no lo cambia nadie, yo lo supe el dia que el mio……… se fué!.solo quedan buenos recuerdos………como no iba a querer que su hija mayor no volviera a casa?? es queeeeeee!!!! sois jilipixis toas!!!

    Responder

  3. ya sabes quien soy..............
    may 21, 2012 @ 16:55:16

    voy a tener que dejar de leerte………es que me pongo tonto!! ay!

    Responder

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.